Lo que no te han dicho de los anticonceptivos
1. ¿Cómo funcionan realmente los anticonceptivos hormonales? Píldoras, implantes e inyecciones
Origen y evolución de la píldora anticonceptiva
La píldora anticonceptiva se volvió ampliamente utilizada a finales de la década de 1960 y ayudó a impulsar la revolución sexual. Durante el último medio siglo, se han fabricado tres clases de píldoras anticonceptivas: la de alta dosis, la combinada o de baja dosis y la minipíldora.
A partir de 1975, los fabricantes de píldoras anticonceptivas, en reacción a la amplia publicidad sobre los graves efectos secundarios de las píldoras de alta dosis, redujeron el contenido de estrógeno y progestina en sus productos. Las antiguas píldoras de “alta dosis” dieron paso a las nuevas píldoras de “baja dosis”, las cuales tienen menor potencia estrogénica.
Ortho (antiguamente parte de Johnson & Johnson), G.D. Searle (adquirida por Monsanto) y Syntex, los tres mayores fabricantes de píldoras “anticonceptivas” en los Estados Unidos, retiraron voluntariamente sus productos de alta dosis del mercado estadounidense en 1988 por consejo de la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA).
Tres tipos de píldoras anticonceptivas
Las píldoras de baja dosis contienen progestina y estrógeno artificial en forma de etinilestradiol o mestranol, mientras que las minipíldoras son solo de progestina.
Los tres modos de acción de los anticonceptivos hormonales
Las píldoras de baja dosis y las minipíldoras tienen tres modos de acción:
• El primero es la supresión de la ovulación. Cuando una mujer ingiere píldoras anticonceptivas, su cuerpo es “engañado” hormonalmente para actuar como si estuviera continuamente embarazada. Al suprimir la ovulación, el modo de acción de la píldora es por naturaleza anticonceptivo, es decir, no es abortivo.
• El segundo modo de acción consiste en causar cambios en la consistencia y acidez del moco cervical, dificultando la penetración y supervivencia de los espermatozoides en el cuello uterino. Este modo de acción también es anticonceptivo.
• El tercer modo de acción consiste en causar cambios en el endometrio, que es el revestimiento del útero, de forma que un óvulo fertilizado, es decir un ser humano ya creado, no pueda adherirse a la pared del endometrio para seguir creciendo y, en consecuencia, muera.
Cuando la ovulación no se inhibe
En un ciclo donde la píldora no logró prevenir la ovulación y ocurre la fertilización, esta deja de tener una acción anticonceptiva y en realidad causa un aborto sin que la mujer se dé cuenta de ello.
Las mujeres que usan las minipíldoras o las píldoras anticonceptivas de baja dosis, cualquiera que sea su marca, conciben con frecuencia. Varios estudios han demostrado que las mujeres que toman estas últimas experimentan un "aborto silencioso" entre el 2 % al 65 % de sus ciclos, dependiendo de la píldora utilizada.
Por su parte, los fabricantes de las minipíldoras reconocen que esta dificulta la implantación. Por ejemplo, Syntex Laboratories anunció que su píldora de solo progestina, Norinyl, "no interfiere con la ovulación... parece afectar el endometrio de modo que no se puede implantar un óvulo fertilizado".
Las antiguas píldoras de alta dosis funcionaban principalmente espesando el moco cervical e inhibiendo la ovulación. A pesar de todo, algunas veces no lograban impedir la ovulación, por lo que, por su acción en el endometrio, las píldoras de alta dosis también tenían en ocasiones efectos abortivos. [1]
Implantes e inyecciones anticonceptivas
Los implantes y las inyecciones anticonceptivas tienen los mismos tres modos de acción que las píldoras, por lo tanto, en ocasiones también producen abortos sin que la mujer lo note.
Una cuestión que muchas personas desconocen
Muchas mujeres que nunca considerarían un aborto usan anticonceptivos hormonales sin saber que estos les pueden hacer abortar una nueva vida una o dos veces al año en promedio. Los investigadores han calculado que la píldora anticonceptiva causa directamente entre 1 y 4 millones de abortos por año en los Estados Unidos, hasta cuatro veces el número total de abortos quirúrgicos y químicos que se realizan anualmente. [2]
Es posible que estos hombres y mujeres no quieran oír que ellos mismos pueden estar cometiendo uno o más abortos "silenciosos" cada año, pero no sería intelectual ni éticamente honesto negar la verdad en este asunto. [3]
Aunque se le conoce como la "píldora anticonceptiva", su uso no necesariamente evita la concepción. A pesar de que esa puede haber sido la intención original, los avances en la medicina han llevado a que hoy en día las píldoras anticonceptivas y otros dispositivos usados para prevenir el embarazo actúen como abortivos en los casos en que no logran impedir la concepción.
En otras palabras, los "anticonceptivos" hormonales no son verdaderos anticonceptivos. [4]
Fuentes
[1] Desde el inicio hasta aquí traducido de Cfr. Brian Clowes. (Abril 14, 2021). Abortifacient Brief: The Birth Control Pill. https://www.hli.org/resources/abortifacient-brief-birth-control-pill/
[2] Desde la cita anterior hasta aquí traducido de Cfr. Brian Clowes. (Mayo 11, 2017). The Birth Control Pill: Unintended Consequences. https://www.hli.org/resources/birth-control-pill-unintended-consequences/
[3] Traducido de Cfr. Brian Clowes. (Abril 6, 2017). Does Contraception Lead to Abortion? https://www.hli.org/resources/contraception-lead-abortion/
[4] Traducido de Cfr. Brian Clowes. (Abril 14, 2021). Abortifacient Brief: The Birth Control Pill https://www.hli.org/resources/abortifacient-brief-birth-control-pill/
Declaración acerca de ciertas cuestiones de ética sexual
Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe
En un mundo marcado por el relativismo moral, donde con frecuencia se oscurecen los criterios de verdad, surge la necesidad de una orientación clara sobre el sentido de la sexualidad humana. Este documento ofrece una reflexión serena y firme que ayuda a comprender la dignidad del cuerpo, la responsabilidad moral de nuestros actos y la vocación al amor auténtico.
A lo largo de esta iniciativa encontrarás criterios para discernir, formar la conciencia y vivir la sexualidad de manera coherente con la verdad del hombre y el plan de Dios.
Varón y Mujer los Creó
Para una vía de diálogo sobre la cuestión del gender en la educación
Congregación para la Educación Católica (2019)
2. Breve historia
Escuchar
8. La primera actitud de quien desea entrar en diálogo es escuchar. Se trata, antes que nada, de escuchar y comprender lo que ha sucedido en las últimas décadas. El advenimiento del siglo XX, con sus visiones antropológicas, trae consigo las primeras concepciones del gender, por un lado basadas en una lectura puramente sociológica de la diferenciación sexual y por el otro con un énfasis en las libertades individuales. De hecho, a mediados de siglo, nace una línea de estudios que insistía en acentuar el condicionamiento externo y sus influencias en las determinaciones personales. Aplicados a la sexualidad, estos estudios querían mostrar cómo la identidad sexual tenía más que ver con una construcción social que con una realidad natural o biológica.
9. Estos enfoques convergen en negar la existencia de un don originario que nos precede y es constitutivo de nuestra identidad personal, formando la base necesaria de nuestras acciones. En las relaciones interpersonales, lo que importa sería solamente el afecto entre los individuos, independientemente de la diferencia sexual y la procreación, consideradas irrelevantes en la construcción de la familia. Se pasa de un modelo institucional de familia – que tiene una estructura y una finalidad que no dependen de las preferencias subjetivas individuales de los cónyuges – a una visión puramente contractualista y voluntarista.
10. Con el tiempo, las teorías del gender han ampliado el campo de su aplicación. A principios de los años noventa del siglo pasado, se fueron concentrando en la posibilidad de los individuos de autodeterminar sus propias inclinaciones sexuales sin tener en cuenta la reciprocidad y la complementariedad de la relación hombre-mujer, así como la finalidad procreativa de la sexualidad. Además, incluso se llega a teorizar una separación radical entre género (gender) y sexo (sex), con la prioridad del primero sobre el segundo. Este logro es visto como una etapa importante en el progreso de la humanidad, en la cual se «presenta una sociedad sin diferencias de sexo».
11. En este contexto cultural se comprende que sexo y género han dejado de ser sinónimos. El sexo define la pertenencia a una de las dos categorías biológicas que derivan de la díada originaria, femenina y masculina. El género, en cambio, es el modo en el cual se vive en cada cultura la diferencia entre los dos sexos. El problema no está en la distinción en sí, sino en una separación entre sexo y gender. De esta separación surge la distinción entre diferentes “orientaciones sexuales” determinadas únicamente por el individuo radicalmente autónomo. Asimismo, el mismo concepto de gender va a depender de la actitud subjetiva de la persona, que puede elegir un género que no corresponde con su sexualidad biológica (transgender).
12. En una creciente contraposición entre naturaleza y cultura, las propuestas de género convergen en el queer, es decir, en una dimensión fluida, flexible, nómada al punto de defender la emancipación completa del individuo de cada definición sexual dada a priori. Se deja así espacio a diversos matices variables tanto en la orientación sexual como en la identificación del propio género.
13. La dualidad de la pareja entra también en conflicto con los “poliamoríos” que incluyen a más de dos personas. Se observa que la duración del vínculo se estructura como una variable según el deseo contingente, con consecuencias en la maternidad y la paternidad. Toda esta gama de relaciones se convierte en “parentesco” (kinships), basada en el deseo o el afecto, caracterizada por la libertad de autodeterminación.
14. De esta manera, se apela al reconocimiento público de la libertad de elección del género y la pluralidad de uniones en oposición al matrimonio entre hombre y mujer. Se quisiera que cada individuo pudiera elegir su propia condición y que la sociedad garantice tal derecho, bajo la premisa de evitar formas de discriminación social.
Reflexión
¿Puede estar la cultura por encima de la naturaleza, lo que siento o quiero por encima de lo que soy?
Varón y Mujer los Creó
Para una vía de diálogo sobre la cuestión del gender en la educación
Congregación para la Educación Católica (2019)
«Varón y mujer los creó» es una guía de la Iglesia para comprender, educar y dialogar sobre la identidad humana, la sexualidad y el género. Frente a los desafíos culturales actuales, propone un camino de escuchar, razonar y proponer en clave cristiana.
El texto invita a educadores, familias y comunidades a formar en la verdad del amor y la dignidad de la persona. Una luz para construir una educación integral y humana.
Explora cada una de las entregas y recorre este itinerario formativo paso a paso.
Varón y Mujer los Creó
Para una vía de diálogo sobre la cuestión del gender en la educación
Congregación para la Educación Católica (2019)
11. Conclusión
52. El camino del diálogo —que escucha, razona y propone— se presenta como el medio más eficaz para transformar inquietudes e incomprensiones en oportunidades de crecimiento relacional. Por el contrario, el enfoque ideológico sobre las cuestiones de género corre el riesgo de fijar las diferencias de forma estática, aislándolas e impidiendo su verdadera comunicación.
53. La propuesta educativa cristiana enriquece el diálogo orientándolo hacia la realización plena del hombre, entendido como espíritu encarnado, enriquecido por los dones de naturaleza y gracia. Esta perspectiva promueve la dignidad originaria e irreprimible de todo hombre y mujer, como antídoto frente a la cultura del descarte y el aislamiento.
54. Los educadores católicos están llamados a transformar los desafíos contemporáneos en oportunidades, mediante la escucha, la razón y la propuesta cristiana. Su misión consiste en enseñar el camino del amor auténtico, del cuidado mutuo y del don generoso de sí, donde la unión conyugal aparece como signo de un compromiso total y público.
55. La cultura del diálogo no contradice la legítima aspiración de las escuelas católicas de mantener su propia visión antropológica. En un Estado democrático, la propuesta educativa no puede reducirse a un pensamiento único, especialmente en cuestiones que afectan la naturaleza humana y el derecho natural de los padres. Cada institución debe garantizar organizativamente este derecho, ofreciendo una propuesta coherente con una antropología integral.
56. Los centros educativos católicos deben respetar las distintas edades y acompañar con discreción y confianza a quienes viven situaciones complejas. La escuela debe ser un ambiente sereno, abierto y libre de discriminaciones injustas, favoreciendo el discernimiento y la escucha paciente.
57. La Congregación para la Educación Católica alienta a continuar la misión formativa, especialmente en favor de quienes sufren pobreza en sus diversas formas, recordando que «los jóvenes no solo sean amados, sino que también sepan que son amados». Con gratitud, anima a los educadores a formar jóvenes abiertos a la realidad, capaces de atención y ternura hacia los demás.
Ciudad del Vaticano, 2 de febrero de 2019
Fiesta de la Presentación del Señor
Giuseppe Card. Versaldi
Prefecto
Arciv. Angelo Vincenzo Zani
Secretario
Reflexión
¿Qué puedo hacer para transformar los desafíos actuales en oportunidades?




















