Lo que no te han dicho de los anticonceptivos

 

18. La elección que impide elegir: la esterilización masculina

En qué consiste la esterilización masculina

La esterilización masculina consiste en el corte o bloqueo de los conductos deferentes, lo que impide que estos transmitan esperma desde los testículos. Como resultado, el semen no tendrá esperma y las relaciones sexuales serán estériles. La forma más común de hacerlo es cortar los conductos, que en últimas es una forma de castración muy precisa, pero también hay métodos para obstruirlos.

Procedimientos quirúrgicos utilizados

El primer paso para destruir la función de los conductos es aislarlos, lo cual se puede hacer a través de vasectomía convencional, en la que se realizan incisiones de 1,5 a 3 centímetros de largo en el escroto para cortar y ocluir los conductos, o “vasectomía sin bisturí” con la cual se coloca una pinza de anillo alrededor del conducto deferente y la piel del escroto y luego se utiliza un “disector de conductos” para ayudar a sujetar el conducto deferente, cortarlo y ocluir los extremos.

Métodos para ocluir, ligar o extirpar los conductos deferentes

Existen variantes en cuanto a las técnicas de manipulación y mutilación de las partes íntimas del hombre. Dentro de los métodos para ocluir, ligar o extirpar los conductos deferentes se incluyen:

  • Ligadura: El cirujano ata las puntas de los conductos deferentes cortados con ligaduras, quitando aproximadamente un centímetro de cada conducto entre los extremos atados.
  • Grapas: Similar a la ligadura, pero en lugar de esta el cirujano utiliza grapas para sujetar los extremos cortados.
  • Cauterización térmica o electrocauterio: El cirujano utiliza instrumentos eléctricos o térmicos para quemar la mucosa alrededor de los extremos cortados de cada conducto.
  • Interposición fascial: Se utiliza como complemento de otro método. El cirujano agrega una capa de fascia espermática, que es tejido conectivo, cerca del conducto como barrera adicional entre uno o ambos extremos del conducto dividido.
  • Técnica de Marie Stopes International: El cirujano utiliza electrocauterio para quemar y destruir de dos centímetros y medio a tres centímetros de cada conducto. Este método es el único que no implica la división o escisión de ninguna parte de los conductos.

Consecuencias generales para la salud

La esterilización masculina conlleva una serie de efectos perjudiciales para la salud, los cuales se derivan del hecho mismo de que cualquier tipo de esterilización es inherentemente contraria a la salud, que consiste en el adecuado funcionamiento del cuerpo.

Complicaciones quirúrgicas

Complicaciones quirúrgicas: En general, aunque sucede en menos del 3 % de los procedimientos de esterilización de los conductos deferentes, la lista de posibles complicaciones puede incluir: reacción vasovagal (disminución del ritmo cardíaco y del flujo sanguíneo que puede provocar desmayos, entre otros), intoxicación por lidocaína (exceso de anestesia), lesiones por instrumentos de corte, sangrado, hinchazón, hematomas (hemorragia dentro del escroto) e infecciones que en casos excepcionales han llegado a gangrena de Fournier (una afección en la que la carne se descompone). Otra complicación es que el mismo conducto deferente esté ocluido en dos lugares, en lugar de ambos conductos deferentes, esto invalida el procedimiento y puede incrementar el daño ya causado por la operación.

Dolor escrotal crónico

Dolor escrotal crónico: Uno de los posibles efectos secundarios más desagradables de la vasectomía es el dolor escrotal crónico, que afecta entre el 1 % y el 2 % de los hombres que se esterilizan. Este dolor puede ser severo, tanto que tiene su propio nombre: síndrome de dolor posvasectomía. Puede tardar meses o años en aparecer, y cuando lo hace, puede convertirse en un problema de salud continuo. En los casos en que el tratamiento regular falla, puede ser necesaria la cirugía, incluidas varias escisiones, hasta la orquiectomía (extirpación de los testículos desde el interior del escroto).

Arrepentimiento y dificultades de reversión

Arrepentimiento: Como en la esterilización femenina, la verdadera preocupación es la posibilidad de arrepentimiento. Destruir su fertilidad es una decisión inherentemente lamentable para un hombre. Las tasas de arrepentimiento entre ellos son del 1 % al 2 %. Sin embargo, las mujeres presentes en su vida se arrepienten de la vasectomía en tasas del 6 % al 8 %. Cuanto más joven o más incierto sea el futuro afectivo de un hombre, mayor será la probabilidad de que se arrepienta de la decisión de esterilizarse. Y al igual que en el caso de la esterilización femenina, esa decisión es esencialmente permanente porque implica la mutilación de dos conductos diminutos que es difícil reconectar.

Si el intento de reversión se realiza después de diez años de practicada la vasectomía, las tasas de fecundación son menores del 50 %; antes de ese tiempo son algo mejores. Incluso después de la reversión, los anticuerpos antiespermatozoides pueden tener un efecto duradero que dificulte que el hombre deje embarazada a una mujer. Mientras que solo entre el 8 % y el 21 % de los hombres de la población general tienen anticuerpos antiespermatozoides, entre el 50 % y el 80 % de los hombres esterilizados los tienen. En general, las tasas de embarazo posteriores a la reversión varían entre el 38 % y el 89 %.

Daño permanente y falsa promesa de libertad

Destruir los órganos reproductivos de una persona es hacer daño a un cuerpo previamente sano y acabar con el control sobre la capacidad de concebir.

Muchas personas no son conscientes del daño a largo plazo que la esterilización inflige a sus cuerpos o se dejan tentar por las falsas promesas de libertad y seguridad que la esterilización ofrece. La realidad es que no hay libertad cuando no se tiene la opción de tener un hijo si las circunstancias o puntos de vista cambian. Los procedimientos de reversión, aunque posibles, son caros y muchas veces infructuosos.

Valoración moral de la esterilización

La esterilización es reflejo de problemas sobrenaturales. La esterilización es un pecado mortal, no solo tiene como objetivo inhibir el propósito de Dios de dar vida, sino que también destruye directamente su creación: el cuerpo masculino o femenino.

Fuente

Traducido de Cfr. HLI Staff. (Abril 22, 2022). Male and Female Sterilization. https://www.hli.org/resources/permanent-sterilization/