Lo que no te han dicho de los anticonceptivos
24. Visiones proféticas
Advertencias desde los medios de comunicación
En la década de 1930, los medios de comunicación dominantes fueron tan proféticos como la Iglesia católica en lo que respecta a la anticoncepción. El Washington Post, que lideró la respuesta de los medios seculares contra el control de la natalidad, escribió:
“Llevado a su conclusión lógica, el informe [de Lambeth], si se lleva a la práctica, haría sonar la campana de la muerte del matrimonio como institución sagrada, al establecer prácticas degradantes que fomentarían la inmoralidad indiscriminada. La sugerencia de que el uso de anticonceptivos legalizados sería ‘cuidadoso y comedido’ es absurda”.
La prensa secular no podría haber evaluado la situación con mayor precisión. Muchos ateos y no cristianos destacados predijeron claramente los impactos mortales de la anticoncepción que son tan evidentes hoy en día.
La observación de Sigmund Freud
El famoso psicólogo Sigmund Freud, que no era amigo de la Iglesia católica, llegó al meollo del asunto cuando señaló que todas las perversiones sexuales comienzan con lo que ahora llamamos la “mentalidad anticonceptiva”:
“El abandono de la función reproductiva es la característica común de todas las perversiones. De hecho, calificamos una actividad sexual como perversa si ha abandonado la finalidad de la reproducción y persigue la obtención del placer como un objetivo independiente de ella”.
La advertencia de Mahatma Gandhi
No mucho después de la muerte de Freud, Mahatma Gandhi reprendió públicamente a Margaret Sanger respecto a los inevitables efectos desastrosos de la anticoncepción artificial:
“Los métodos artificiales [de anticoncepción] son como premiar el vicio. Vuelven a los hombres y a las mujeres imprudentes… La naturaleza es implacable y se vengará plenamente de cualquier violación de sus leyes. Los resultados morales sólo pueden producirse mediante limitaciones morales. Si los métodos artificiales [de control de la natalidad] se ponen a la orden del día, el resultado no puede ser otro que la degradación moral... Tal como están las cosas, el hombre ha degradado suficientemente a las mujeres por su lujuria, y los métodos artificiales [de control de la natalidad], por muy bienintencionados que sean sus defensores, las degradarán aún más”.
La rápida expansión de la aceptación de la anticoncepción
Inevitablemente, la expansión de la aprobación de la anticoncepción de sólo los “casos difíciles” a todos los casos, por parte de las Iglesias protestantes, procedió con gran velocidad. Hoy, casi todas las denominaciones protestantes aceptan la anticoncepción. Mientras tanto, la Iglesia católica sigue manteniéndose firme.
Freud, Gandhi y The Washington Post demostraron ser proféticos.
Las advertencias del Vaticano
Debido al terrible daño espiritual y demográfico causado por la anticoncepción, el Vaticano emitió más de cien denuncias sobre ella solamente durante el siglo XX.
Por ejemplo, el Papa Pío XII declaró:
“Todo intento de los esposos en la realización del acto conyugal o en el desarrollo de sus consecuencias naturales que tenga como objetivo privarlo de su fuerza inherente y obstaculizar la procreación de una nueva vida es inmoral; y ninguna ‘indicación’ o necesidad puede convertir un acto que es intrínsecamente inmoral en uno moral y lícito… Este precepto está vigente hoy, como lo estuvo en el pasado, y lo estará también en el futuro, y siempre, porque no es un simple capricho humano, sino la expresión de una ley natural y divina”.
La reafirmación de San Juan Pablo II
Tal vez la afirmación más directa de la enseñanza de la Iglesia fue presentada por San Juan Pablo II, quien dijo:
“Por mi parte debo a mi oficio apostólico reafirmar tan clara y firmemente como sea posible lo que la Iglesia de Cristo enseña a este respecto, y reiterar vigorosamente su condena de la contracepción artificial y del aborto”.
También dijo:
“Las acciones contrarias a la vida como la contracepción y el aborto son erróneas y son indignas de buenos esposos”.
La conciencia y la ley natural
Algunas personas dicen que podemos usar nuestra conciencia para decidir por nosotros mismos si usar o no métodos anticonceptivos, independientemente de lo que enseñe la Iglesia. La Iglesia es la guardiana de nuestra interpretación de la ley natural y como tal aclara ciertos asuntos a la luz de nuevos conocimientos, pero los principios morales fundamentales basados en la ley natural permanecen inalterados porque, dado que esta nos fue dada por Dios, la Iglesia no tiene autoridad para cambiarlos.
Estos principios incluyen la prohibición general de cualquier mutilación o inhabilitación de cualquiera de los sistemas orgánicos de nuestro cuerpo. La historia muestra que las enseñanzas de la Iglesia católica sobre la anticoncepción siempre han sido consistentes y no podrían ser más claras.
Fuente
Traducido de Cfr. Brian Clowes. (Mayo 3, 2018). What is Historical Church Teaching on Contraception? https://www.hli.org/resources/historical-church-teaching-contraception/