Lo que no te han dicho de los anticonceptivos
16. ¿Cuál ha sido el resultado de las políticas públicas para prevenir el SIDA basadas en el uso de condones?
Políticas de prevención del SIDA en el mundo
En muchos países del tercer mundo, los gobiernos y las organizaciones sanitarias internacionales han promovido el uso del preservativo como la principal solución frente a la crisis del SIDA.
Sin embargo, al analizar los resultados reales de estas políticas, se observan diferencias importantes entre los países que promovieron principalmente el uso del condón y aquellos que promovieron principalmente la abstinencia y la fidelidad conyugal.
Tailandia y Filipinas: dos estrategias opuestas
Las primeras infecciones por VIH aparecieron en Tailandia y Filipinas aproximadamente al mismo tiempo, en 1991.
El gobierno tailandés implementó una política que promovía el uso del preservativo el 100 % de las veces.
En cambio, en Filipinas, el gobierno y la Iglesia alentaron a los jóvenes a practicar la abstinencia antes del matrimonio y a las personas casadas a permanecer fieles a sus cónyuges.
Según el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA (ONUSIDA), en 2003 la tasa de infección por VIH en Tailandia era de 9.072 por millón, mientras que en Filipinas era de apenas 113 por millón.
Posteriormente, en 2021, la prevalencia del VIH en adultos entre 15 y 49 años era de aproximadamente:
- 1 % en Tailandia
- 0,2 % en Filipinas
Es decir, la tasa de infección en Tailandia era cinco veces mayor que en Filipinas. Esta diferencia refleja el impacto de las políticas aplicadas.
Uganda y el programa ABC
Otro caso significativo es el de Uganda, que implementó el conocido programa ABC:
- A – Abstinence (abstinencia)
- B – Be Faithful (fidelidad)
- C – use Condoms (uso de condones como último recurso)
Este programa logró revertir uno de los brotes más graves de VIH registrados en el mundo.
Con este enfoque, en el cual los preservativos se promovían principalmente para grupos de alto riesgo como las personas involucradas en la prostitución, la tasa de prevalencia del VIH en Uganda disminuyó de aproximadamente 15 % en 1991 a 5 % en 2001.
Durante el período de aplicación del programa ABC se observó también que:
- aumentó la edad promedio de inicio de la actividad sexual
- disminuyó el número promedio de parejas sexuales
En ese momento, esta reducción fue considerada una de las tendencias más positivas del mundo en la lucha contra el VIH.
Lesoto: altos niveles de uso de condones
Los países que han puesto mayor énfasis en el uso generalizado de preservativos han registrado con frecuencia tasas elevadas de infección.
Un ejemplo es Lesoto, que en 2021 registró una tasa de uso de preservativos del 75,6 %, una de las más altas entre los países analizados en la cuarta conferencia internacional sobre investigación para la prevención del VIH organizada por la Sociedad Internacional del SIDA.
A pesar de esta elevada tasa de uso de preservativos, la prevalencia del VIH entre los adultos en Lesoto es de aproximadamente 25,6 %, una de las más altas del mundo. [1]
La prevención completa del riesgo
Los principales expertos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y de la Organización Mundial de la Salud han reconocido que las únicas estrategias que eliminan completamente el riesgo de infección por VIH y otras ETS son:
- la abstinencia sexual
- la fidelidad mutua con una pareja no infectada
Los CDC han afirmado que:
“Las únicas estrategias de prevención que son verdaderamente eficaces consisten en la abstinencia sexual y las relaciones sexuales con una pareja no infectada, respetando la fidelidad recíproca”.
La perspectiva de la Iglesia
El cardenal Alfonso López Trujillo, primer presidente del Pontificio Consejo para la Familia, explicó el objetivo de la Iglesia católica frente a la pandemia del SIDA:
“Dada la proporción de la pandemia del SIDA, lo que la Iglesia busca no es simplemente la reducción del riesgo —que en realidad puede transformarse en un aumento del mismo si no se explican los riesgos reales— sino la eliminación del riesgo; no una protección parcial, sino una protección total; no una protección relativa, sino una protección absoluta”.
La Iglesia recuerda que no es posible eliminar un problema fomentando el comportamiento que lo originó.
Fuente
[1] Desde el inicio hasta aquí traducido de Cfr. Jenna McGuire. (Julio 8, 2022). Are Condoms the Solution to STDs?
https://www.hli.org/resources/likelihood-of-std-with-a-condom/
[2] Desde la cita anterior hasta aquí traducido de Brian Clowes. (Mayo 10, 2017). Should Serodiscordant Couples be Permitted to Use Condoms?
https://www.hli.org/resources/serodiscordant-couples-permitted-use-condoms/
Lo que no te han dicho de los anticonceptivos
15. ¿Qué tan efectivos son los condones para evitar las enfermedades de transmisión sexual?
El aumento de las enfermedades de transmisión sexual
Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) han informado que las enfermedades de transmisión sexual (ETS) han alcanzado niveles sin precedentes en los últimos años.
Por ejemplo, en 2009, alrededor del 25 % de las adolescentes tenían una ETS, lo que representaba casi el 40 % de las que tenían “experiencia sexual”.
Según los CDC, en 2018 hubo 26 millones de nuevas ETS en los Estados Unidos, lo que representa un aumento importante respecto de los 19 millones registrados una década antes. Casi la mitad de estas infecciones afectaron a jóvenes entre 15 y 24 años.
Tal vez sea momento de reconocer una realidad incómoda: la “solución” propuesta durante décadas no ha funcionado.
Limitaciones del condón frente a las ETS
Los condones han sido promovidos como una “solución integral” para quienes desean actividad sexual sin consecuencias. Sin embargo, pocas personas se detienen a preguntarse si realmente ofrecen la protección que se promete.
Diversas fuentes, incluido el propio CDC, reconocen que incluso cuando un condón funciona perfectamente, no es eficaz para prevenir infecciones que se transmiten por contacto piel con piel o que afectan zonas no cubiertas por el condón.
Entre estas enfermedades se encuentran:
- Virus del Papiloma Humano (VPH)
- Herpes genital
- Sífilis
Todas ellas pueden tener consecuencias graves para la salud.
Ejemplos de ETS que los condones no previenen completamente
Las verrugas genitales son causadas por el virus del papiloma humano (VPH), la ETS viral más común en los Estados Unidos.
El VPH está presente en aproximadamente el 50 % de todas las mujeres jóvenes sexualmente activas y se asocia con múltiples parejas sexuales y con el inicio temprano de la actividad sexual. En 2018, aproximadamente 43 millones de personas estaban infectadas.
El herpes genital, causado por el virus del herpes simple (VHS), afectaba en 2012 a más de 30 millones de personas en los Estados Unidos. Muchas de ellas no presentan síntomas, pero quienes sí los desarrollan pueden sufrir úlceras dolorosas en el área genital o bucal.
La sífilis, una de las ETS más graves, ha alcanzado máximos históricos. En 2020, 133.945 personas fueron diagnosticadas con esta infección en los Estados Unidos.
La sífilis no tratada puede provocar:
- erupciones cutáneas
- lesiones
- parálisis
- aneurismas
- ceguera
- muerte
Riesgo de transmisión incluso cuando se usan condones
En el caso de infecciones que en teoría deberían mantenerse controladas con preservativos, como el VIH, también es necesario considerar las tasas de fallo del condón.
Según el CDC, un condón intacto y usado correctamente puede tener una eficacia cercana al 99 % para bloquear la transmisión del VIH.
Sin embargo, estas cifras deben interpretarse con cautela. Los estudios muestran que los condones se rompen o se deslizan aproximadamente el 6,06 % de las veces. Esto significa que el usuario habitual tiene una probabilidad creciente de experimentar fallos con el tiempo, lo que implica un riesgo real de exposición a ETS, incluido el VIH.
Según Contraceptive Technology, 21st Edition, la tasa real de éxito de los preservativos en la prevención del embarazo es del 87 % en un año.
Esto significa que al menos el 13 % de las mujeres cuyas parejas usan condones quedan embarazadas en un año. Si el condón permite el embarazo en ese porcentaje de casos, el riesgo de exposición a infecciones puede ser incluso mayor, porque no todos los fallos del preservativo resultan en embarazo, pero sí implican intercambio de fluidos.
La probabilidad de fallo acumulado aumenta con el tiempo:
- 50 % después de cinco años
- 75 % después de diez años
Durante todo ese tiempo, el riesgo de exposición a enfermedades sigue presente.
La realidad detrás de la “protección total”
Estudios recientes también han encontrado que el riesgo de transmisión del VIH puede reducirse drásticamente cuando una persona infectada logra una carga viral indetectable mediante el uso de medicamentos antirretrovirales. [2]
Aun así, la idea de que una capa de látex elimina todas las consecuencias de la actividad sexual es una ilusión peligrosa. Los condones no ofrecen una protección completa contra el VIH ni contra muchas otras ETS.
Los defensores de la llamada “libertad sexual” a menudo olvidan que los seres humanos también tienen la capacidad de elegir no tener relaciones sexuales. Es una elección.
Fuente
[1] Desde el inicio hasta aquí traducido de Cfr. Jenna McGuire. (Julio 8, 2022). Are Condoms the Solution to STDs?
https://www.hli.org/resources/likelihood-of-std-with-a-condom/
[2] Traducido de Brian Clowes. (Mayo 10, 2017). Should Serodiscordant Couples be Permitted to Use Condoms?
https://www.hli.org/resources/serodiscordant-couples-permitted-use-condoms/
[3] Traducido de Jenna McGuire. (Julio 8, 2022). Are Condoms the Solution to STDs?
https://www.hli.org/resources/likelihood-of-std-with-a-condom/
Lo que no te han dicho de los anticonceptivos
14. ¿Qué tan efectivos son los condones para evitar los embarazos?
Uso del preservativo en la cultura contemporánea
Hoy en día el uso del preservativo es considerado como normal, casi obligatorio, por muchas personas sexualmente activas, sean casadas o solteras.
Sin embargo, los preservativos no sólo alteran el mecanismo de transmisión de la vida de la forma más directa posible, sino que también fomentan la promiscuidad mediante falsas promesas respecto a la prevención del embarazo o de las enfermedades de transmisión sexual.
Entonces surge la pregunta: ¿qué tan efectivos son los preservativos para prevenir el embarazo? La respuesta es: no mucho.
1. La tasa de “fallos” del preservativo es alta
El preservativo masculino es el método anticonceptivo de barrera más utilizado en el mundo. Pero ¿qué tan efectivos son realmente?
Un análisis de veintitrés estudios importantes que examinaron casi 60.000 preservativos utilizados durante relaciones heterosexuales en cinco países diferentes descubrió que:
- 4 % de los preservativos se rompieron
- 2,06 % se deslizaron parcial o totalmente
Esto da una tasa total de “fallos” del 6,06 %, lo que significa que aproximadamente 1 de cada 17 usos resulta en un fallo del preservativo.
Además de los problemas de ajuste, deslizamiento y rotura que son inherentes al propio preservativo, el uso correcto del mismo es poco común, ya que exige atención a numerosos detalles en un momento en que las personas suelen estar muy distraídas.
Una recopilación realizada en 2012 de 50 estudios sobre errores en el uso del preservativo identificó más de diez posibles errores del usuario.
Entre los errores más frecuentes se encuentran:
- Retirada incorrecta del condón (43 % – 57 % de los casos)
- Falta de lubricación adecuada (16,0 % – 25,8 %)
- Almacenamiento incorrecto (3,3 % – 19,1 %)
Estas tasas de error se registraron en poblaciones de Estados Unidos, Canadá y las Islas Británicas, donde la educación sobre el uso correcto del condón está ampliamente disponible.
2. Los condones no previenen el embarazo a largo plazo
El Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) y otros promotores del uso del preservativo afirman que estos tienen una tasa de éxito del 98 %.
Sin embargo, esta cifra se basa en un uso ideal, es decir, cuando el preservativo se utiliza perfectamente en todo momento por parte de adultos bien formados y disciplinados bajo condiciones prácticamente experimentales.
En el mundo real, incluso los estudios realizados con parejas adultas comprometidas que utilizan preservativos nuevos y almacenados correctamente muestran una tasa real de éxito del 87 % en la prevención del embarazo durante un período de 12 meses (Contraceptive Technology, 21st Edition).
Esto significa que en un período de un año, el 13 % de las mujeres sexualmente activas cuyas parejas usan condones como anticonceptivo quedan embarazadas.
Cuando se analiza el uso durante varios años, la probabilidad de embarazo aumenta considerablemente:
- 24 % después de dos años
- 34 % después de tres años
- 43 % después de cuatro años
- 50 % después de cinco años
En resumen, los condones no previenen el embarazo a largo plazo.
Incluso si dejamos de lado por un momento la dimensión moral del uso de los preservativos, el hecho es que ni siquiera pueden hacer plenamente aquello para lo que se promocionan, especialmente cuando se analizan sus resultados a nivel de población.
Los condones no salvarán a nadie de las consecuencias de la promiscuidad.
Fuente
Traducido de Cfr. HLI Staff. (Julio 1, 2022). How Effective Are Condoms Against Pregnancy?
https://www.hli.org/resources/how-effective-are-condoms/
Lo que no te han dicho de los anticonceptivos
13. ¿Qué son los “anticonceptivos de emergencia”?
El significado del término “anticoncepción de emergencia”
Para empezar, el término “anticonceptivos de emergencia” es inexacto y se usa para intentar borrar la distinción entre la acción anticonceptiva y la acción abortiva.
La llamada “anticoncepción de emergencia” abarca varios fármacos o dispositivos que se utilizan después de la relación sexual (en lugar de antes) con el objetivo de evitar el embarazo.
Los métodos más comunes son los siguientes:
1. Píldora del día después
Existen tres tipos principales de la llamada píldora del día después:
- Píldoras de estrógeno y progestina: utilizan las mismas hormonas que las píldoras anticonceptivas estándar, pero en dosis más altas. Ovral de Wyeth es la única de este tipo y consta de cuatro comprimidos que contienen la progestina Norgestrel y el estrógeno sintético etinilestradiol.
- Píldoras de progestina (levonorgestrel): conocidas por las marcas Plan B y su equivalente genérico Next Choice. Se toman dentro de las 72 horas posteriores a la relación sexual. El prospecto de información para pacientes de Barr Laboratories para Plan B indica que el producto “puede inhibir la implantación al alterar el endometrio” y que no es eficaz una vez que el proceso de implantación ha comenzado.
- Píldoras antiprogestágenas: se comercializan con nombres como Duprisal 30, ella, ellaOne, Ulipristal 30 y UPRIS. Contienen acetato de ulipristal y pueden ser eficaces hasta cinco días después de la relación sexual.
2. Aumento de la dosis de las pastillas anticonceptivas
Otro tipo de anticoncepción de emergencia consiste en tomar varias dosis de pastillas anticonceptivas estándar que contienen progestinas y estrógeno sintético.
3. Inserción del dispositivo intrauterino (DIU)
Un tercer método consiste en la inserción del dispositivo intrauterino (DIU). El modelo Paragard libera iones de cobre que son tóxicos para los espermatozoides y el óvulo, lo que reduce la probabilidad de fertilización.
Sin embargo, estos mismos iones de cobre también son tóxicos para el embrión en sus primeras etapas, impidiendo que se implante en el útero, lo que finalmente provoca su muerte.
El DIU Paragard puede insertarse hasta cinco días después de la relación sexual para impedir que continúe el embarazo.
Además, el fármaco abortivo mifepristona (RU-486) también ha sido utilizado como forma de anticoncepción de emergencia.
La valoración moral de estos métodos
Todas las formas de anticoncepción de emergencia son consideradas abortivas por naturaleza. Esto se especifica claramente en los folletos de información para pacientes emitidos por los propios fabricantes.
El teólogo padre Peter Damian Fehlner señala al respecto:
“El hecho es que, si tenemos alguna duda sobre si una acción determinada pondría en riesgo directo la vida de alguien, implica una injusticia o amenaza la salvación de un alma, no podemos actuar sobre la base de una probabilidad científica. Eso significa que incluso si la píldora del Plan B es sólo ‘dudosamente’ abortiva, simplemente no podemos utilizarla en absoluto”.
Fuente
Traducido de Brian Clowes. (Mayo 10, 2017). The Truth about Emergency Contraception.
https://www.hli.org/resources/emergency-contraception/
Lo que no te han dicho de los anticonceptivos
12. La píldora anticonceptiva como tratamiento médico
Uso de la píldora anticonceptiva con fines terapéuticos
Cuando se utiliza con el fin para el que fue diseñada, la píldora anticonceptiva no cura el sistema reproductivo, sino que lo paraliza. De hecho, perjudica la salud dada la gran cantidad de efectos secundarios graves que conlleva.
Sin embargo, en ocasiones una mujer toma la píldora no con fines anticonceptivos, sino por razones médicas, como eliminar casos graves de acné, reducir el hirsutismo o por problemas ginecológicos como períodos dolorosos, síndrome premenstrual, sangrado abundante o endometriosis.
Cuando se utiliza con estos fines, la píldora cumple una función terapéutica, aunque siempre existe la posibilidad de que la supresión de los síntomas lograda por la píldora lleve a descuidar la investigación y la cura de la enfermedad o trastorno subyacente.
De todos modos, las mujeres que se enfrentan a esta situación deberían solicitar a sus médicos que les informen sobre otros medicamentos que podrían estar disponibles porque, ¿para qué enfrentar innecesariamente los peligros del uso de la píldora anticonceptiva?
La valoración moral desde la perspectiva de la Iglesia
Desde la perspectiva de la Iglesia católica, es moralmente lícito utilizar la píldora anticonceptiva cuando la intención no es perjudicar la fertilidad, sino atender un problema de salud para el que no hay otros tratamientos disponibles o factibles.
En este caso aplica el principio del doble efecto. El efecto bueno es el tratamiento de una enfermedad grave, y los efectos malos no deseados son los riesgos para la salud y la neutralización de la fertilidad. Este último efecto no sería un mal si la mujer en cuestión no tuviera relaciones sexuales.
Consideraciones morales en su uso
Aunque el uso de la píldora para fines no anticonceptivos es lícito, existen ciertas consideraciones morales a tener en cuenta.
Una mujer joven soltera que no es sexualmente activa pero que toma la píldora puede verse tentada a tener relaciones sexuales porque cree que está “a salvo” de un embarazo, o ser presionada por su novio, quien puede ver el uso de anticonceptivos como una luz verde para la actividad sexual.
El caso de la mujer casada es más complejo. En ese caso es importante consultar con un ginecólogo provida con el fin de revisar alternativas de tratamiento diferentes a la píldora anticonceptiva, ya que como hemos visto, todas las píldoras disponibles en la actualidad tienen dos mecanismos de acción: el anticonceptivo y el abortivo.
Recordemos que diversos estudios han señalado que las píldoras anticonceptivas actuales pueden causar en promedio uno o dos abortos tempranos cada año.
El criterio último en situaciones extremas
En último caso, si se hubieran agotado todas las demás alternativas de tratamiento, sería lícito que la mujer tomara la píldora hasta que se eliminara el problema de salud. Sin embargo, la pareja debería abstenerse, ya que el mal de la pérdida de vidas debido a un posible aborto ciertamente supera el bien de las relaciones matrimoniales.
Los esposos deben ser fuente de fortaleza y apoyo mientras las mujeres a las que aman luchan con problemas de salud complejos. Es difícil pensar en un caso más generoso de amor sacrificial que el de un esposo que renuncia a las relaciones sexuales durante un período prolongado de tiempo por la salud de su esposa.
Fuente
Traducido de Cfr. Brian Clowes. (Mayo 11, 2017). The Birth Control Pill as Therapy. https://www.hli.org/resources/birth-control-pill-therapy/